domingo, 26 de abril de 2015

Predicción sobre el Hombre

 y su Libertad



La humanidad buscó romper sus cadenas y ataduras de una manera violenta en 1789  haciendo una revolución que llevó a una nueva era a la propia humanidad y puso sobre la mesa su realidad que colocó las ideas 'igualdad, fraternidad y libertad' que fueron la piedra angular para comenzar el nuevo proceso que vivimos hoy en día llamado contemporaneidad. Con el transcurrir del tiempo la idea principal de libertad se expandió hacia otros fines dando nuevas definiciones, como la libertad de prensa, de culto, de comercio y negocios, así hacia muchas otras cosas con lo que se terminó diluyendo el principio general y terminó con el choque de mal llamadas 'libertades' transformadas en nacionalismos de países europeos desde 1914 hasta 1918 que serían el punto intermedio de lo que llevamos de nuestra era, luego de nuevo en 1939 con ilusiones de trascender en el tiempo que tuvieron importantes consecuencias para la sociedad mundial, donde la idea de libertad ya estaba completamente contaminada con otros conceptos que llevaron a subyugar así a la propia libertad, como la política y los negocios. El proceso nos llevó como a humanidad a depender del uso de un sistema de libre negocios y creer que con eso llevaríamos una mejor sociedad, es innegable que ha podido aportar a mejorar la calidad de vida de las personas, pero también nos llevó a depender de estas cosas.


Es por lo mismo que la sociedad necesita volver a entender las responsabilidades de la libertad que creó el hombre en 1789, tener un concepto mucho más claro y contundente de lo que puede hacer y no hacer, teniendo esto claro debe romper sus necesidades que lo controlen y subyuguen. Hoy las instituciones que nos sostienen como sociedad son nuestros grilletes que con el dinero nos hacen depender de las cosas, entonces es en ese momento en que cuando rompamos los grilletes de esa sociedad tergiversada y represora camuflada con ese mundo que nos subyuga y nos aniquila, encontrando además otro modelo social aparte que remplace al capitalismo en la sociedad  la humanidad habrá cambiado y se abrirá un nuevo proceso histórico y temporal.


Pablo Preisler S.

viernes, 3 de abril de 2015

¿A dónde irán los Libros?




¿A dónde irán los libros cuando ya nadie los lea? – la verdad, no me sorprendería que muchos terminen tras una vitrina en algún museo o en las manos de algún coleccionista de antigüedades. Recuerdo una época donde las personas solían salir a las calles acompañadas de sus libros, disfrutando de una suave lectura matutina, una relajante lectura vespertina o una nostálgica lectura nocturna. Que cosa más agradable era observar lectores aficionados sentados en los buses del transporte público, o parados como estatuas en la acera durante un párrafo adictivo, o incluso observarlos acostados sobre el fresco pasto de una plaza.

Hoy en cambio, no veo más que pantallas (teléfonos móviles, tablets, notebooks, televisores, etc.) oxidando nuestra imaginación. La tecnología le ha ido arrebatando silenciosamente terreno a la literatura. No es un misterio que la producción de libros esté disminuyendo constantemente con el paso de los años, ¿pero es la tecnología la responsable de esto?.

Los rápidos avances tecnológicos y su fácil acceso en el mercado, han ido cambiando los hábitos culturales e intelectuales de las personas. Por ejemplo, antes una persona debía dirigirse hasta una librería y pagar un elevado precio (sumando el impuesto al libro) para conseguir un buen libro, en cambio, ahora lo puede descargar desde su teléfono móvil (e-books) a un precio mucho más económico e incluso gratis, lo que le permite ahorrar dinero, tiempo y espacio. Por otro lado, muchos jóvenes prefieren otro tipo de entretención, como lo son las redes sociales, juegos online, series y películas, dejando a un lado los libros.

Se está disipando la belleza de los ojos al hojear un libro, se ha ido perdiendo el romanticismo inherente a la lectura, y silenciando las emocionadas palabras al comentar un libro. ¿Qué pasara con el olor a blancas hojas de los libros nuevos y con el aroma a viejas hojas amarillas de los antiguos?

De todos modos, también debo asumir en parte mi complicidad y admitir que ya no leo como antes ni entro a una biblioteca tan seguido, y que cada día le voy otorgando más atención a los objetos tecnológicos. Pero gracias a eso, es que me he dado cuenta de la importancia de los libros y su fiel compañía, ya que además estés donde estés, a diferencia de un “smartphone”, un libro nunca se quedará sin señal ni se le descargará la batería.


Esteban Gasep W.